Historia del teatro en la ENP

La historia del teatro inicia desde la fundación misma de nuestra institución ya que esta actividad se ha manifestado desde el primer curso en 1868 como expresión cultural de la comunidad preparatoriana, según lo registran los periódicos de aquel entonces; El Siglo XIX habla sobre una función el 26 de mayo de 1869, en el pequeño Teatro de San Ildefonso; El Monitor Republicano informa acerca de un evento donde se representaron varias obras de teatro el 23 de febrero de 1873 en El Generalito; El Imparcial en 1903 habla sobre “la Fiesta Estudiantil de la Preparatoria” en la cual figuraron numerosos alumnos en los repartos de las piezas teatrales, con lo que podemos constatar que el teatro estuvo presente en la ENP desde sus inicios.

La figura de Enrique Ruelas Espinosa, catedrático, director teatral y funcionario es determinante en la historia del teatro en la ENP, junto con Fernando Wagner, director teatral, quien daba clases de alemán en la Preparatoria, comparten la misma inquietud, implantar estudios de teatro en México; para lo cual proponen al director de la Escuela Nacional Preparatoria impartir cursos de actuación y práctica teatral.

                                                      
                                     Enrique Ruelas                                                             Fernando Wagner

Es así como en 1941 se inician los primeros cursos de teatro en la ENP, y como resultado de éstos, surgen las presentaciones de A ninguna de las tres de Fernando Calderón en 1942 y en 1943 Contigo pan y cebolla de Manuel Eduardo de Gorostiza en el Palacio de Bellas Artes. Hecho por el cual, es considerada a la actividad escénica en la preparatoria como la cimiente del teatro contemporáneo en México y a sus iniciadores como los pioneros del teatro Universitario.

Entre los funcionarios que brindaron apoyo al teatro estudiantil se recuerda al Lic. Raúl Pous Ortiz, quien fuera director del plantel 2 en el año de 1951.


No se trata de formar actores profesionales, sino de suscitar su interés por el teatro –agencia educativa de gran alcance-, de estimular la aptitud del alumno para experimentar el goce estético ante una representación teatral y de completar sus conocimientos en las materias relacionadas con el arte escénico.

 

Raúl Pous Ortiz
Es en el patio de este plantel donde el 31 de octubre de ese año, debutó el grupo de teatro Juan Ruiz de Alarcón, presentando la obra del dramaturgo mexicano José Peón Contreras, Don Gil González de Ávila, dirigida por José Gómez Rogíl. A partir de este evento se realizaron actividades teatrales de manera sistemática y sin interrupción en este plantel, por lo que se le considera como la cuna del teatro estudiantil preparatoriano.

En 1955 aparece el nombre de Héctor Azar que con su particular propuesta de teatro estudiantil conocida como “Teatro en Coapa”, sin hacer caso de las precarias condiciones de la preparatoria ubicada en la Ex hacienda San Antonio Coapa, reconstruye escenas de la España del siglo XVIII. Es a partir de esa fecha cuando se crean grupos representativos en cada plantel.

                                                  
                                            Héctor Azar - Enrique Ruelas                                                                              Primer convite de Teatro en Coapa
En 1956 el antes citado Lic. Raúl Pous Ortiz promueve y es coautor del plan de estudios en donde se incluye a la actividad teatral como práctica escolar y es el maestro Enrique Ruelas quien redacta la justificación de la materia:

Las áreas que tiene que dominar un actor son: la vocal, la física y la psíquica. La primera requiere ejercitar y controlar la respiración, conocimiento y dominio de la dicción y la impostación de la voz. La segunda requiere ejercitar el cuerpo en todos sentidos de manera que se tenga pleno dominio del equilibrio, el movimiento y la tensión muscular, para dar al cuerpo la mayor capacidad de expresión posible. Finalmente, en la psíquica, el actor ejercita y debe dominar la memoria, la atención, la concentración y sobre todo la imaginación que le permite conocer la mecánica de las emociones.

Las técnicas utilizadas para entrenarse en esas áreas, sirven, no solo a los actores para desempeñar su oficio, sino a todo ser humano para conocerse y desenvolverse en la vida diaria. En los adolescentes, es un poderoso coadyuvante para la formación de su personalidad.

 

El nuevo Plan de Estudios de 1964 establece como obligatorias las actividades estéticas, pero se mantienen aún sin créditos.

Tuvo que pasar medio siglo para que se viera cristalizada la propuesta de integrar la práctica del teatro como un excelente recurso formativo.  En 1996 se pone en marcha la revisión y modificación de los planes y programas de estudios en la ENP, obteniendo como resultado la inclusión de la materia de Educación Estética y Artística Teatro dentro del Plan de Estudios, con un valor de 4 créditos, logro importante para la formación del estudiante preparatoriano.

Los beneficios que aporta la asignatura Teatro a los estudiantes en formación se puede observar desde dos vertientes:

La primera sería la perspectiva eminentemente formativa al desarrollar en los estudiantes habilidades de comunicación y cultivar en ellos valores como el respeto, la tolerancia y el trabajo en equipo, así como de estimular su creatividad y apoyar en la integración positiva de su personalidad.

Asimismo podemos mencionar las siguientes: los ayuda a ubicar el teatro como parte de su realidad cultural, afina su sensibilidad al ampliar capacidades perceptivas; mejora su concentración, incrementa su capacidad de observación y atención, desarrolla su imaginación y su creatividad, mejora su expresión verbal y corporal, eleva su autoestima, fortalece su identidad, constituye un excelente vehículo de manifestación anímica, lo que favorece su equilibrio mental, enriquece su lenguaje y propicia un clima de relaciones más relajado y con menos conflictos al aumentar la comunicación entre los miembros del grupo.

La segunda vertiente sería la aportación en materia de difusión de la cultura que realizan los grupos de teatro de la preparatoria, misma que se caracteriza por la gran calidad que ha merecido a lo largo de su historia diferentes reconocimientos en festivales nacionales e internacionales. Gran parte de este resultado se debe a que los profesores que imparten la asignatura de Teatro en la escuela están bien preparados, se mantienen actualizados y participan de manera entusiasta en la vida colegiada de nuestra institución, testimonio alentador de que maestros y alumnos trabajan por el desarrollo de la cultura como una empresa noble.

Actualmente el teatro tiene un arraigo importante en la comunidad de la ENP y las principales aportaciones de este arte emanan de la academia, aproximadamente 30 profesores de teatro, llevan a los recintos universitarios funciones de diferentes géneros y autores, que presentan sus alumnos para deleite de toda la comunidad preparatoriana, así como de familiares y amigos que acuden a presenciar las obras de teatro.

El teatro en la preparatoria se ha consolidado como un recurso formativo de primer nivel debido al gran esfuerzo y entusiasmo con que lo impulsaron Directores Generales, Jefes de Departamento y por supuesto Autoridades Superiores de la UNAM.

Celebramos la responsabilidad alta y decidida que ha tomado la Dirección General de la ENP, al expresar en el noveno punto de su Visión que se fomentará una sólida educación estética y mayor difusión a la expresión artística. Con lo que se garantiza una oferta educativa de calidad, acorde con las necesidades de los jóvenes mexicanos.

 

Martín Valdez Tapia

Jefe del Departamento de Teatro

 


Bibliografía

Arellano Heredia, Juan Francisco. Teatro, pasión y docencia, breve biografía de Enrique Ruelas Espinosa. México: UNAM-ENP.UAG, 2000.

Gómez Rogil, José. Teatro Estudiantil Preparatoriano 1868 - 1979. México: ENP-UNAM, 1980.

González Casanova Manuel, Figueroa Alcántara Hugo Alberto. Historia del Teatro en la UNAM. México: Facultad de Filosofía y Letras: UNAM, Dirección General de Asuntos del Personal Académico. 2011.